Si bien es cierto, todos coincidimos en que la familia es el primer núcleo en el cual aprendemos valores, enseñanzas y lo más importante, recibimos afecto.
La pregunta principal es, por qué es tan importante el amor familiar.
Éste es simplemente importante ya que forma el carácter y fortalece la personalidad del niño que se va desarrollando, si éste se encuentra en un ambiente lleno de gritos, peleas y golpes, es problable que desarrolle traumas o imite esas conductas. Por el contrario, si se encuentra en un ambiente lleno de cariño, comprensión y reglas adecuadas; el niño podrá desarrollar con mejor amplitud sus cualidades y encontrará a sus padres como un ejemplo de vida, el cual guiará su conducta y tendrá probablemente una vida psíquica saludable.
Un punto de vista muy interesante es el de Fromm, quien dice que el amor de madre siempre será incondicional hacia el hijo, ya que ésta es la quien lo alimenta, brinda calor y lo lleva consigo durante nueves meses; por lo contrario, se refiere al amor de padre como una condición, pues éste se rige de normas.
Pero qué pasaría si el niño crece sin la presencia de uno de los padres, ¿sería lo mismo?, ¿podría uno de ellos complementar la función del faltante?. En la actualidad, existen muchos divorcios o madres y también padres solteros, esto, en mi opinión, marca de sobremanera al infante. Posteriormente las consecuencias suelen reflejarse en las notas académicas, en la conducta, y se produce un gran cambio en la personalidad; que muchas veces producen consecuencias tan graves que llagan a un punto de no poder resolver el problema.
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