Según Erich Fromm en su obra "El Arte de Amar", menciona lo siguiente:
"Aun después de nacer, el infante es apenas diferente de lo que era antes del nacimiento; no puede reconocer obejetos, no tiene aún conciencia de sí mismo, ni del mundo como algo exterior a él. Sólo siente estimulación positiva del calor y del alimento, y todavía no los distingue de su fuente: la madre."Fromm hace un enfoque muy claro de la relación entre el único hogar acogedor del niño que es el útero de la madre y el calor que éste le proporciona, sin tener conciencia total de lo exterior a él. Muchas veces se dice que el niño toma conciencia al momento de nacer, de ahí la razón por la que llora cuando es extraído del útero. Posteriormente el infante se irá desarrollando y tomando conciencia de lo que se encuentra a su alrededor y empezará a interactuar, explorando nuevos espacios, descubriendo texturas y formas.
Fuente: Fromm E., (1959). El Arte de Amar (pp.45). Barcelona: Paidós Ibérica
No hay comentarios:
Publicar un comentario