viernes, 28 de junio de 2013

QUIERO SER COMO TÚ

En la infancia, los niños tienen el concepto del papá o la mamá como seres de otro mundo, como si fueran superhéroes, perfectos, buenos; es decir, los consideran como un modelo a seguir. 
A partir de esas ideas, los niños desarrollan una identificación con los padres, las niñas, por ejemplo se ponen los tacos, joyas y maquillaje de la madre a manera de imitación; por el contrario los niños se ponen los zapatos del padre, se peinan igual que ellos y tratan de imitar los gestos más resaltantes.
Es muy interesante analizar este proceso por el que pasamos todos cuando somos niños, ya que así como trae buenas consecuencias, también trae malas, las cuales se dan a partir de una decepción que puede ser una mentira que el padre o la madre les dijeron y estos la  descubrieron; la cual puede traer como reacción una cierta indiferencia que es momentánea, hasta que pueda comprender el por qué de las cosas. Y poco a poco a lo largo de su crecimiento se va dando cuenta que los padres no son tan perfectos, lo cual les permite desarrollar su propia identidad, su personalidad, basándose en lo que realmente le gusta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario